domingo, 19 de abril de 2009

Moraleja de Enmedio y Pantoja (el pueblo, no Isabel)

Hoy teníamos por delante una prueba de 10 kilómetros, a unos 50 kilómetros de Toledo y a la que acudíamos con algo de incertidumbre, puesto que no teníamos ninguna referencia de como era el recorrido. Lo único que sabíamos era que gran parte de la carrera transcurría por camino.

Esta vez Alfredo no ha podido venir y su dorsal lo ha lucido Fernando.

En línea de meta pregunto a otro corredor sobre el perfil. Este me previene de la exigencia de sus cuestas y de escasez de tramos llanos.

Se da la salida y Jesús y Antonio se colocan junto a mi y me avisan que van a hacer la carrera conmigo.

Comenzamos con una fuerte cuesta abajo, giramos y .... cuesta arriba. Voy bien de ritmo. Me concentro en mantener un buen ritmo mientras que Jesús y Antonio van animando a todo el mundo y me van dando consejos.


Pronto dejamos el asfalto y nos metemos en el camino, o mejor dicho.... nos metemos en el barro. Las zapatillas se nos quedan pegadas al suelo y nos escurrimos continuamente. Además, al ir en pelotón, apenas puedes evitar los charcos. Por momentos me he sentido como un auténtico corredor de cross.


Esto ha hecho que el ritmo de todo el mundo se rompiera ya que, en esos momentos, lo primordial era mantener el equilibrio.


Del kilómetro 3 al 7 pica bastante para arriba. La dureza de la cuesta sumada al barro, hace que las piernas pesen cada vez más pero, gracias a los constantes gritos y ánimos de mis escoltas, todo se hace más llevadero.

En el kilómetro 7 hay un pequeño descanso que aprovecho para lanzar un demarraje demoledor (jeje) que me permite destacarme un poco del grupo que hasta ese momento se había formado a nuestro alrededor.

Vuelvo a reducir un poco el ritmo y así nos plantamos en el kilómetro 9 donde me equivoco y, pensando que faltaba menos, vuelvo a lanzar otro ataque mortal que me dejaría con las fuerzas justas para afrontar la última cuesta que nos llevaría a meta.

En los últimos 200 metros, y jaleado por mis liebres, esprinto como un poseso para acabar deteniendo el crono en 52:36.

La marca no ha sido del todo buena pero creo que hay que valorar la dureza del recorrido y las dificultades que supone correr en el barro.


Luego nos hemos quedado un ratillo a saludar a algunos conocidos y a ver si nos tocaba algo en el sorteo, pero no ha habido suerte.

Fernando ha quedado 4º de su categoría (absoluta) con 38 minutos.

Seguiremos dando guerra.

Luego, en la comida familiar me he enterado de que mi sobrinilla, Lourdes, ha ganado en Pantoja de la Sagra. Además, ayer se clasificaron para las finales provinciales de: 4x100 Relevos, 150 metros lisos y 1000 metros. Emilio ya estaba clasificado para la finales de marcha y de 3.000 mts.

5 comentarios:

Maese dijo...

Los Fernandez no perdonais ni un Domingo. Siempre estais liados con alguna carrera. Como tiene que ser!

Vicman, estuve a un tris de ir esta mañana a la carrera, si llego a saber que ibais a ir me hubiera apuntado seguro...
Pero bueno, he salido a hacer una tirada larga al pinar de Las Rozas y sorpresaaa ... me he encontrado a Chema Martinez entrenando, he corrido un ratin detrás de él, me ha dejado con la lengua fuera !!
Ha sido toda una experiencia.

Un abrazo compañero.

Jaime N@v dijo...

Ya me enteré ayer por unos compis de esa carrera embarrada, y hubo sorteos, jamones, tartas, etc... –Vamos, que contentos ¿no?. Genial Vicman y felicidades a tu sobrina.

Un abrazo.

VICMAN dijo...

Como diría mi compañero Antonio... "Pa que me lo cuenten, ya lo cuento yo".

Gracias Maese y Jaime

jota patalibre dijo...

los jovenes bien muy bien los veteranos bien en su linea ,ya teneis la droga del running en el cuerpo bienvenidos al club.

Abe dijo...

Buenas VICMAN, buen resumen el tuyo también, la verdad que debimos estar casi hombro con hombro. A ver si coincidimos en alguna y nos saludamos.
Veo que vas a correr las Hoces del Huecar, la corrí hace unos años y es espectacular.
Seguid animando a los peques en esto tan sacrificado que es el atletismo.
Un saludo.